palabra en náhuatl, es un tipo de plancha plana usada en la cocina mexicana para cocinar alimentos como tortillas, tlayudas, gorditas, quesadillas, entre otros.

Es una herramienta esencial en la cocina tradicional mexicana y cumple un papel importante en la preparación de platillos a base de maíz.

Nosotros

Komal es el primer molino en Los Ángeles dedicado exclusivamente al maíz nativo mexicano.

Trabajamos directamente con pequeñas comunidades agrícolas en México, valorando su labor mediante un pago justo y apoyando la preservación de la biodiversidad del maíz nativo.

Colaboramos con Tamoa y Somos Maíz, una empresa mexicana comprometida con el comercio justo y la trazabilidad.

En nuestro molino, nixtamalizamos a diario una variedad de maíces nativos para producir masa fresca, libre de aditivos o conservadores. Esta masa se ofrece al mayoreo a chefs, restaurantes y proyectos que priorizan el origen, la calidad y la transparencia.

También operamos una cocina dentro de Mercado La Paloma, donde transformamos nuestra masa en antojitos mexicanos tradicionales — conectando a nuestros comensales con los sabores y saberes de nuestra tierra.

En Komal, nuestra misión es preservar y honrar el uso del maíz nativo mexicano a través de un molino y una cocina que celebran su origen, su biodiversidad y las comunidades que lo cultivan.

Trabajamos exclusivamente con variedades de maíz nativo, nixtamalizadas frescas cada día, para ofrecer una masa excepcional mientras generamos conciencia sobre la importancia de proteger las semillas que sostienen nuestra identidad culinaria.

Nuestro trabajo se guía por el respeto a la tierra, la trazabilidad de los ingredientes y una relación directa con los agricultores que la cultivan.

Visualizamos a Komal como una voz líder en la defensa del maíz nativo mexicano — promoviendo su uso en la cocina contemporánea y conectándolo con nuevas generaciones de comensales, cocineros y productores.

Nuestro objetivo es fortalecer una red consciente que valore la biodiversidad, apoye la soberanía alimentaria y honre el trabajo de quienes preservan estas semillas ancestrales.

Vemos un futuro donde cada tortilla cuenta una historia de origen, cultura y resiliencia.

Origen. Honramos la tierra y las manos de las que viene cada grano. Trabajamos exclusivamente con maíz nativo mexicano cultivado por comunidades que preservan sus tradiciones.

Trazabilidad. Cada variedad de maíz tiene un nombre, una historia y un territorio. Nos comprometemos a hacer visible y reconocido su origen.

Biodiversidad. Defendemos la riqueza genética del maíz nativo como base de un sistema alimentario más justo, diverso y sustentable.

Dignidad. Valoramos el trabajo de quienes siembran, cocinan y transforman el maíz. Nuestras relaciones son directas, transparentes y basadas en la equidad.

Cultura viva. No solo cocinamos: compartimos conocimiento, memoria y resistencia en cada tortilla.


Komal es una cocina, un molino y una declaración de respeto por el maíz y por la gente que lo cultiva.

inspiración

Komal nació de un deseo profundo de honrar el maíz nativo mexicano y a las comunidades que lo cultivan — pero también de un recuerdo más personal: los sabores que me formaron.

Nuestra comida se inspira en los vendedores ambulantes, los tianguis y los mercados de Oaxaca y la Ciudad de México. Cada platillo recuerda los días que pasé con mi madre y mi abuela — ya fuera en casa, rodeados de ollas humeantes, o caminando entre puestos llenos de aromas, colores y voces.

Komal es esa herencia viva: el maíz que vuelve a casa, las manos que recuerdan y un molino que convierte la tradición en presente.

Maíz

En nuestra cocina, el maíz es más que un ingrediente: es la base, la historia y la identidad detrás de todo lo que creamos. Por eso trabajamos con Tamoa, una empresa mexicana dedicada a rescatar y distribuir variedades de maíz nativo, cultivadas de manera responsable por comunidades agrícolas de todo el país.

El maíz es uno de los cultivos más antiguos y sagrados de Mesoamérica — un regalo cultivado por los pueblos indígenas durante miles de años. Lleva consigo la memoria de generaciones y el espíritu de la tierra.

El maíz no es solo alimento: es herencia, memoria y la semilla sagrada de nuestra tierra.

Arraigado en las manos de agricultores indígenas, cada grano de maíz lleva consigo miles de años de tradición.

Gracias a Tamoa y Somos Maíz, cada grano que llega a nuestra cocina lleva una historia — de origen, tierra y tradición. Usamos variedades como el maíz azul, rojo y blanco, cada una seleccionada por su sabor, textura y color únicos, permitiéndonos ofrecer una experiencia auténtica y profundamente mexicana en tu mesa.

Creemos en la trazabilidad y en honrar a quienes cultivan la tierra. Por eso elegimos aliados como Tamoa, que comparten nuestra visión de un México que celebra sus raíces a través de la comida.

Aliados


En Komal Molino, nuestra masa está hecha para cocinas que se preocupan por lo que sirven.

Trabajamos con chefs, restaurantes y proyectos gastronómicos que entienden que el sabor comienza mucho antes del plato. Nuestros aliados valoran el origen, el proceso y a las personas detrás del ingrediente.

Cada día nixtamalizamos maíz nativo obtenido directamente de pequeñas comunidades agrícolas en México. El resultado es una masa fresca, libre de aditivos, con profundidad, carácter e historia — lista para convertirse en tortillas, tamales, tostadas o algo completamente nuevo.

Nuestros clientes no solo compran masa.

Eligen transparencia, comercio justo y biodiversidad. Eligen apoyar el maíz nativo y a las comunidades que lo protegen. Desde taquerías de barrio hasta cocinas refinadas, colaboramos con quienes creen que la autenticidad no es una tendencia — es una responsabilidad. Si tu proyecto honra el oficio y el origen, Komal Molino está listo para moler contigo.

Komal Molino colabora con organizaciones comprometidas en México que trabajan directamente con pequeños agricultores para proteger las variedades nativas de maíz.

A través de estas alianzas, apoyamos la compensación justa, la preservación de semillas y prácticas agrícolas arraigadas en generaciones de conocimiento. Cada grano que molemos refleja una red de cuidado — desde las manos que siembran y cosechan, hasta el proceso de nixtamalización en nuestro molino. Nuestro trabajo en Los Ángeles comienza mucho antes de que el maíz cruce la frontera. Comienza en la milpa.

Premios

  • NYT ⭐️ ⭐️ ⭐️ 2026
  • James Beard Foundation Chef Emergente 2026
  • Bon Appétit Mejores Restaurantes Nuevos 2025
  • Bib Gourmand 2025

Celebrando la excelencia de la cocina mexicana contemporánea